Los animales mejoran la autoestima y la confianza, reducen el estrés y la ansiedad, ofrecen apoyo emocional ante la depresión, aceleran la recuperación del paciente y facilitan la interacción en el entorno social.
1. Mejora la autoestima y la confianza en uno mismo: especialmente en niños y adolescentes que pueden sentirse tristes o deprimidos como resultado de sus inseguridades.
2. Reduce el estrés y la ansiedad: ya que brindan una presencia tranquilizadora y afectuosa. Mediante la interacción física o al recibir su afecto, nuestro cuerpo libera hormonas como la oxitocina. Esta hormona es conocida como la hormona del amor y el bienestar.
3. Brinda apoyo emocional para la depresión: con un impacto significativo en personas que viven solas o sufren episodios depresivos. Gracias a su compañía, los perros mejoran el estado de ánimo y fomentan el ejercicio. Los perros ayudan a motivar a las personas a salir y aumentar su actividad física.
4. Acelera la recuperación del paciente: La presencia de perros de terapia ayuda a acelerar el proceso de recuperación de los pacientes.
5. Facilita la interacción en un entorno social: Los animales en general, y los perros en particular, son excelentes facilitadores sociales debido a su capacidad para interactuar con otros perros y personas. Para las personas que tienen dificultades para relacionarse con los demás, las mascotas nos ayudan a conectar con ellos.