El pasado 28 de septiembre se celebró el Día Mundial contra la Rabia, un día para concienciar sobre la enfermedad zoonótica que más muertes causa en todo el mundo y que, con los recursos de que disponemos, podría erradicarse.
La rabia es una enfermedad que afecta a los animales domésticos (vacas, ovejas, caballos y cerdos), carnívoros salvajes, murciélagos, mascotas (perros, gatos y hurones), así como a monos y humanos.
Cada 10 minutos, alguien en el mundo muere a causa de rabia, y el 95% de los casos se deben a mordeduras de perros. El 80% de los casos ocurren en zonas rurales.
El virus entra a través de las heridas causadas por la picadura. Esta enfermedad tiene un periodo de incubación muy largo, de hasta dos años, aunque suele manifestarse entre 4 y 8 semanas después de la entrada del virus, es decir, tras la picadura.
La comunidad veterinaria coincide en que la vacunación debería ser obligatoria en todas las comunidades autónomas. Resulta incomprensible que en Galicia, hoy en día, la vacunación canina no sea obligatoria.
Es importante que los propietarios sepan que si su perro sale de Galicia y viaja temporalmente a alguna de las comunidades autónomas o a Portugal, donde la vacunación antirrábica es obligatoria, deberán cumplir la normativa.
Los gatos que viven en viviendas con acceso al exterior también deben vacunarse.